Contexto teórico, social e institucional de la intervención
Para el año 2021, la Escuela de Artes de Son Batá, tomó una orientación decida por
la formación y reflexión del patrimonio cultural material e inmaterial de la C13, por lo
que es necesario explorar y contextualizar este concepto a raíz de los profundos
debates que encarna, pues en sus dimensiones sociales, políticas y económicas no
está exento de contradicciones que en los barrios de la C13 se manifiestan de
múltiples maneras, sobre todo en un contexto claro de mercantilización a raíz de la
apertura de los barrios a las dinámicas del mercado global. Ejemplo de ello, es el
turismo, una nueva práctica urbana que hoy transforma el cotidiano de la población
en la C13 pero cuya incidencia aún está por conocer.
La comuna 13 (C13), San Javier, está localizada en la zona centro occidental de
Medellín, tiene una extensión de 74.2 Km2 y 19 barrios reconocidos por la división
político administra de la ciudad. Limita con los corregimientos San Cristóbal y
AltaVista; y con las comunas 11 Laureles, 12 La América y 7 Robledo (figura 1). Se
estima que esta comuna es habitada por una población que asciende a los 140.758
habitantes, de los cuales, 73.054 son mujeres y 67.704 son hombres, predomina el
nivel socioeconómico 1 caracterizado como bajo-bajo (36.06%), siguiéndole el 2: bajo
(38.50%), el 3: medio bajo (21.27%) y el 4: medio (4.18%) (Alcaldía de Medellín, 2015,
p. 54-55).
Figura 1. Comuna 13, Mapa de Medellín. Fuente: Álvarez (2019)
Su proceso histórico de poblamiento muestra condiciones sociales, culturales y
económicas características de la comuna 13, prácticas campesinas, así como la
alfarería se instalaron en quienes habitan este sector de la ciudad, a la par que la
llegada de pobladores de diversas regiones de Antioquia especialmente del occidente
y población afrocolombiana hicieron de esta comuna un centro de diversidad social y
cultural en Medellín y siendo dicha diversidad parte del patrimonio popular de sus
pobladores. Además de ello, sus habitantes instauraron prácticas movilizadoras por
el habitar y la lucha por sus derechos.
Su formación data, según Quiceno, Cardona y Montoya (2015) basándose en la
narrativa de los habitantes de la comuna 13, en el siglo XIX con uno de los primeros
asentamientos precarios de Medellín, el barrio El Salado, fundado, a principios de
1800 por comunidades de esclavos emancipados. También fue lugar de paso durante
el siglo XX para arrieros que transitaban desde y hacia Santa Fe de Antioquia
(Aricapa, 2005). Ello hizo que prácticas como la alfarería por su riqueza natural en las
cuencas hídricas fuera el sustento de familias, desde la construcción de sus casas en
bareque, hasta la realización de diversos productos que vendían en la plaza principal
de la ciudad de Medellín.
Entre 1870 y 1929 la construcción del Ferrocarril de Antioquia influyó en su proceso
de población, intensificando la migración de las zonas rurales del departamento a la
ciudad, volviendo la comuna 13 un espacio de asentamiento para la nueva población
(Naciones Unidas para el Desarrollo y Alcaldía de Medellín, 1996, p. 22). En 1908, la
zona centro occidental, donde se localiza la C13, fue impactada por la construcción
de la calle 44 San Juan y en 1921 por el tranvía línea La América, ambos proyectos
impulsaron procesos de formación legal e ilegal de barrios, siendo ejemplo de ello,
Belencito y Betania, El Corazón, San Javier y La Loma, estos últimos, considerados
veredas del corregimiento de La América hasta 1938 y en 1946, por medio de
cooperativa de vivienda, se construyó el barrio San Javier (Naranjo, 1992, p.136).
En las décadas posteriores se formaron barrios como: Santa Rosa de Lima, La
Pradera, Antonio Nariño, Belencito segunda parte, El Socorro y El 20 de Julio. Entre
1979 y 1981, se generan rápidos procesos de ocupación, dando origen a los barrios
Independencia I, II, III y Nuevos Conquistadores. El proceso de ocupación de la C13
se caracteriza por su rápido poblamiento en las últimas tres décadas del siglo XX, por
ello ha sido considerada como “la invasión más voraz de América Latina” (Aricapa,
2005, p. 5).
En cuanto a condiciones de vida, su formación muestra signos de precariedad, así lo
evidencia el índice de condiciones de vida y desarrollo humano de la primera década
del 2000 (tabla 1 y 2), el cual se ha mantenido entre los más bajos de la ciudad,
después de las comunas de la zona nororiental y Villa Hermosa en la zona centro
oriental (Medellín Cómo Vamos, 2018). Lo que sustenta que la comuna 13 no ha sido
la excepción en un largo historial de precariedad por abandono estatal, tendencia de
los barrios populares de Medellín (Sánchez, 2017).
Mapa del PUI. Fuente: Centro de Estudios Urbanos y Medio Ambientales
URBAM – EAFIT
Momento 1. Talleres de contextualización y sensibilización frente
al patrimonio cultural e inmaterial y el patrimonio vivo.
Se identificó, reconoció y reflexionó sobre la historia de la comuna 13 haciendo
énfasis en el relacionamiento de los niños, niñas y jóvenes con la diversidad cultural
de los barrios populares: culturas afrodescendiente, campesina, urbana, inmigrantes
venezolanos, músicas tradicionales, localización de población en barrios específicos;
con elementos identitarios y lugares simbólicos de la comuna catalogados como
espacios públicos y/o privados que deben valorarse por su carga simbólica
positiva/negativa en la construcción de los barrios; y con el tejido social resistente
visible en el reconocimiento de líderes y lideresas sociales que han promovido formas
de lucha histórica, que pueden ser observadas en festivales barriales, participación
socio-política para la paz, jornadas por la paz y la memoria y la no violencia.
Se realizaron 10 talleres con una duración de 2 horas semanales cada uno, para un
total de 40 horas. Estuvieron orientados por los talleristas de danza y de música que,
mediante la aplicación de técnicas instrumentales en estas artes, vincularon
efectivamente reflexiones sobre elementos del patrimonio vivo: diversidad cultural,
elementos identitarios y lugares simbólicos, y tejido social (Tabla 1). Asimismo, en
cada taller se dispuso de una persona que elaborara ayudas de memoria con agenda,
desarrollo y aprendizajes.